Pehuenes
EL CLUB
Pehuenes, una historia conocida.
33 años de historia en Bariloche. Por EMILIO MARPEGAN
El 20 de Mayo de 1981, una empresa inmobiliaria nacional invitó a un grupo de treinta barilochenses a una conferencia dictada por un arquitecto porteño experto en clubes. Picadita y whisky mediante propuso entregar un Club llave en mano, con pileta cubierta, una cancha de tenis cubierta y sede social, en terreno compartido con un hotel a construir en Pioneros Km 9, por la módica suma de 2 millones de dólares.
Fácil, dijo, junten 400 interesados a 5000 dólares por persona y en dos años está hecho. A la salida quedamos tres, Roberto Harán, Philippe Cheminade y el suscripto, frente a un café, desalentados por lo impensable de la propuesta económica pero muy convencidos de que podíamos hacer un club si lográbamos reunir cien familias barilochenses aportando 2400 dólares cada una, en 48 cuotas mensuales, al costo real que pudiéramos conseguir. A la semana nos encontramos unos doce interesados y decidimos concretar la propuesta en una próxima reunión pero con una condición realista: para participar había que depositar 100 dólares cada uno, única manera de no quedar en declamaciones.
Proyecto definitivo del club
El 16 de junio nos reunimos los ocho dispuestos y allí se gestó el proyecto definitivo: crear un club que priorizara la reunión de la familia a través del deporte y la actividad social, abierto a propuestas culturales de conjunto. Para ello debíamos construir espacios abiertos y cubiertos suficientes, teniendo en cuenta el crudo clima cordillerano y las normas antisísmicas de reciente data que inevitablemente encarecerían la obra. Concretamente constituimos la Asociación “Pro Club” y en su nombre aportaríamos 100 dólares iniciales cada uno y luego 50 por mes durante 6 meses. Si en ese lapso no conseguíamos materializar la idea nos devolveríamos lo aportado y dejaríamos de soñar. Para Octubre realizamos la Primer Asamblea formal, en el Bariloche Esquí Hotel, a cargo de la asociada Escribana Silvia Beltrán de Oliva; éramos ya cincuenta familias. Hubo una discusión de fondo sobre el tipo de sociedad legal y se llegó a opinar que no podríamos hacer el Club, pues no hallamos ninguna que nos conformara.
El mal trago pasó cuando concluimos que teníamos la voluntad y aportaríamos el dinero; la forma societaria la definiríamos en la marcha. Fue decisión mayoritaria de la Asamblea comprar un terreno de un mínimo de una hectárea entre el pueblo y el kilómetro 9 como máximo, y construir una pileta cubierta climatizada y calefaccionada de dimensiones federadas. Empezaríamos pues por lo más costoso y eso nos obligaría a pasar varios años aportando para comprar los materiales. Con esa difícil meta redoblamos esfuerzos para arrimar socios reuniéndonos una vez por mes para analizar la marcha. El 10 de diciembre, pocos días antes de finalizar el plazo fijado y con los veinte mil dólares reunidos, compramos a TULSA S.A., dos hectáreas de Area de Reserva Ecológica en el incipiente loteo de San Ignacio del Cerro, que resultó apropiado y a la mitad del precio del más barato de los entonces disponibles. Quedamos con una deuda de quince mil dólares fijada en pesos a pagar en un año.
REVISTA CLUB PEHUENES
Toda nuestra historia y trayectoria contada en nuestra revista. Novedades de todo lo que pasa en el Club.